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miércoles, 26 de octubre de 2011

Capitulo 5


Devil May Cry, 12:18

Dante: ¿Otra vez despertandote tarde, dormilona?
Blanx: Calla, viejo.
(Blanx bajaba completamente despeinada y con cara de pocos amigos. Se dirigió protestando a la nevera y cogió uno de sus refrescos, sentandose en la mesa de Dante.)
Nero: Menudo desayuno!
Blanx: Bleh, es lo unico que me entra ahora... Viejo, ¿te queda algo de pizza de ayer?
Dante: Si, pero está helada.
Blanx: Fría también esta buena.
Aura: (apareciendo de limpiar el almacén) Dante, tienes que tirar algo de allí. Está lleno de mierda!
Dante: Eh! A lo que tu llamas mierda yo lo llamo recuerdos!
Aura: ¿Cómo esto? (ella sostenía en su mano un osito de peluche, destrozado, de color azul)
Dante: No he visto eso en mi...
Nero: ¡Damelo!
(Todos miraron hacia Nero, cuando Dante soltó una carcajada por aquel comportamiento)
Dante: ¡Si cuando yo te llamaba crío por algo era!
Nero: ¡Dejame en paz! (cogiendo el osito con la Devil Bringer) ¿Tú no tienes recuerdos de tu infancia?
Dante: Si, me los dejaría en alguna misión...
Blanx: Tú siempre haciendote el machote...
Dante: Nena, ya lo...
(Dante se interrumpio, llevandose la mano al hombro, manchandose con su sangre. Clavado en el, se encontraba un proyectil luminoso y sólido de color azulado. Aura gritó al verlo y salió corriendo a socorrerlo, y Nero empezó a cargar su Red Queen, mientras Blanx echaba mano a su katana.
En la puerta, se encontraba un hombre, joven, tendría la misma edad que Nero. Sus cabellos eran negros y lisos, enmarcando un rostro con dos preciosos ojos azul zafiro, muy parecidos a los de Aura. Sus ropajes blancos y con detalles azules contrastaban con el rojo y negro que tenían acostumbrada a Blanx. En su mano izquierda llevaba un arco; era el que había lanzado aquel proyectil.)
Nero: Tú eres el que lleva vigilandonos desde hace un par de días, no?
???: Muy inteligente para ser un sucio demonio...
Blanx: ¡Te vas a enterar, pedazo de mamon! (Blanx arremetió contra el desde arriba, había aprovechado la distraccion de Nero para subirse a una viga cercana. Sin embargo, aquel tipo la derribó golpeando su katana con una claymore que no había visto en su vida)
???: Que, demonio, necesitas meter a los humanos en esto...?
Nero: Te puedes callar la boca?! (él utilizó la fuerza procedente de su Devil Bringer, pero algo le impidió hacerlo. Sintió una fuerte quemazón recorriendole el brazo entero).
Blanx: Además, ¡yo me meto donde me da la gana! (intentó atacarle por la espalda, pero él volvió a parar el golpe. Estuvieron con las espadas cruzadas durante un momento, hasta que Blanx escuchó un tintineo procedente del cuello del desconocido.
Aquel sonido bloqueo a la chica, pero aquel ataque le sirvió a Nero para alcanzar a aquel extraño.
Él se agarró el brazo, sonriente, y se levantó, dirigiendose hacia la puerta. Antes de salir, dirigió una mirada al interior del local)
???: Repugnantes demonios, os advertimos que no os entrometierais en nuestro camino... Hasta la vista.
(El desconocido desapareció, como si se hubiera elevado a demasiada velocidad como para ver su ascenso. Blanx seguía bloqueada, cuando los gritos de Aura la sacaron de su mente)
Aura: ¡BLANX, ESPABILA, JODER! ¡Acércame una de esas gemas verdes!
(Blanx salió corriendo hacia el viejo jukebox de Dante. Tras él se encontraba un hueco en la pared, con un monton de piedrecitas resplandecientes de colores primarios. Cogió una gema de color verdoso y tallada como una cara angustiosa y salió corriendo hacia donde Dante seguía apretando los dientes de dolor)
Aura: Tranquilo, viejo, te sacaremos de esta (Blanx sacó el proyectil de cristal, haciendo que Dante gimiera de dolor, y luego presionó la gema en la herida, cerrandola hasta sanarse por completo. El semidemonio volvió a respirar tranquilo, con la cabeza apoyada en el respaldo de su silla, mientras Blanx y Aura se sentaban en la mesa)...eso era un alado, verdad?
Dante: El puto Evan Delacroix. Eso es lo que era.
Blanx: ¿¡Qué!?
Nero: (saliendo de detrás de la mesa) ¿Que cojones es un alado y por qué nos atacan?
(Dante y Aura se miraron. Luego procedieron a contarles la información que Vergil les dió el dia anterior)
Blanx: ¡Maldita sea, ¿cuando pensabais contarnoslo!? ¡Que asco le tengo a ese tio, lo siento, Aura!
Aura: Sin problemas.
Dante: Pues tal y como te he dicho, ahora ese imbecil nos busca por que le han robado su llavecita. ¡Que no se lo dejen por ahí!
Nero: ¿Y que forma tiene esa llave?
Dante: Ni idea. Nadie la ha visto nunca. Solo sabemos que estaba ahí y que ahora ya no está. Y como somos demonios, pues desconfían de nosotros... (Dante dirigió la mirada a Blanx) ¿Y tú por que coño te has quedado empanada? Casi la diño.
Blanx: N-no es nada.
Aura: No sueles actuar así cuando estás cabreada.
Nero: Algo te habrá tenido que pasar, no?
Blanx: ¡Dejadlo ya! (salió corriendo a su habitación)
Dante: Ay, que dura es la edad del pavo...
Aura: Vete a ver que le pasa.
Dante: ¡NO ME JODAS! ¿¡Por qué siempre yo!?
Nero: Porque tu eres el más parecido a ella.
Dante: Malditos críos, dandome ordenes... ¡a mí! (farfullando, mientras subía las escaleras. Abre la puerta sin pedir entrar, encontrandose a la chica mirando al vacio sentada en la cama) Si te vas a poner rollito "niña suicida", paso de ti, eh?
Blanx: Eso sonaba...
Dante: ¿Eso?
Blanx: El tipejo ese... ¿Quién era?
Dante: (tomando asiento en una butaca cercana a la ventana) Ese era Evan Delacroix. Uno de los Siete.
Blanx: ¿Siete?
Dante: Hay Siete Ángeles ahí arriba. Se encargan de velar por la seguridad del mundo celestial.
Blanx: Un jodido ángel. No me digas más...
Dante: ¿Qué has oido, cría?
Blanx: Llevaba un llamador... igual que el suyo.
Dante: Oh, dios, ya estamos otra vez.
Blanx: ¡Joder, no es mi culpa que se me queden cosas grabadas!
Dante: Todos los angelitos llevan uno de esos llamadores. Tintinean con un sonido muy claro, sobre todo cuando los atacan.
Blanx: Pues eso es lo que he escuchado.
Dante: Bleh, pues seguro que tiene algo de relación con tu amiguito. Quizás le encuentres y todo.
Blanx: Pero... él quiere... Acabar con vosotros. ¡Y yo no pienso dejarlo!
Dante: Entonces, me parece muy noble que quieras seguir con nosotros, mocosa... Y ahora baja, no me gusta dejar a dos crios solos ahí abajo.
(Blanx y Dante bajaban las escaleras, cuando vieron como Aura estaba subida en la viga de antes, sujetando al osito de color azul mientras Nero daba saltos para cogerlo.)
Dante: ¡Crío, ¿¡te dejas chantajear tan facilmente por una mujer!?
Blanx: Callate, que si en vez de un osito es una de tus copas de helado de fresa, te tenía igual.
Dante: Touché, señorita.
(La estridente risa de Aura sono en todo el local, cuando la enorme garra azulada del Devil Trigger de Nero la atrapó y la dejó en el suelo. Nero le arrebató el peluche azul y Aura sonrió, tirandole de los mofletes)
Nero: ¡Ven aqui!
Aura: ¡Dante, protegemee!
Dante: Venga, críos, tranquilos!
(Nero se tira encima de Aura, y empieza a hacerle cosquillas por todas partes. Blanx corre a apartar a Nero de encima de ella, mientras Dante se dirige al refrigerador a por una de sus copas, comiendosela en el despacho mientras los "críos" juegan.)

2 comentarios:

  1. ¡Que gracia me ha hecho que nero tenga un peluchito de oso! jajaja lo hace muchísimo más adorable! me ha recordado a su pijama de zorritos jajaja. Esto de que se haya entrometido un ángel promete!
    Para cuando un beso de Dante y Blanx? las peleas dan roce jajaja

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  2. Anda que no te queda ni na pa ver eso! XDDDD La magia de Dante y Blanx se apagó hace mucho xDDDD Creeme que el angelote va a dar mucho, mucho juego! Y tendrá que ver contigo, mapachenca!! XDDD
    Gracias por leer *^*

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