Red Hell
miércoles, 26 de octubre de 2011
Capitulo 5
Devil May Cry, 12:18
Dante: ¿Otra vez despertandote tarde, dormilona?
Blanx: Calla, viejo.
(Blanx bajaba completamente despeinada y con cara de pocos amigos. Se dirigió protestando a la nevera y cogió uno de sus refrescos, sentandose en la mesa de Dante.)
Nero: Menudo desayuno!
Blanx: Bleh, es lo unico que me entra ahora... Viejo, ¿te queda algo de pizza de ayer?
Dante: Si, pero está helada.
Blanx: Fría también esta buena.
Aura: (apareciendo de limpiar el almacén) Dante, tienes que tirar algo de allí. Está lleno de mierda!
Dante: Eh! A lo que tu llamas mierda yo lo llamo recuerdos!
Aura: ¿Cómo esto? (ella sostenía en su mano un osito de peluche, destrozado, de color azul)
Dante: No he visto eso en mi...
Nero: ¡Damelo!
(Todos miraron hacia Nero, cuando Dante soltó una carcajada por aquel comportamiento)
Dante: ¡Si cuando yo te llamaba crío por algo era!
Nero: ¡Dejame en paz! (cogiendo el osito con la Devil Bringer) ¿Tú no tienes recuerdos de tu infancia?
Dante: Si, me los dejaría en alguna misión...
Blanx: Tú siempre haciendote el machote...
Dante: Nena, ya lo...
(Dante se interrumpio, llevandose la mano al hombro, manchandose con su sangre. Clavado en el, se encontraba un proyectil luminoso y sólido de color azulado. Aura gritó al verlo y salió corriendo a socorrerlo, y Nero empezó a cargar su Red Queen, mientras Blanx echaba mano a su katana.
En la puerta, se encontraba un hombre, joven, tendría la misma edad que Nero. Sus cabellos eran negros y lisos, enmarcando un rostro con dos preciosos ojos azul zafiro, muy parecidos a los de Aura. Sus ropajes blancos y con detalles azules contrastaban con el rojo y negro que tenían acostumbrada a Blanx. En su mano izquierda llevaba un arco; era el que había lanzado aquel proyectil.)
Nero: Tú eres el que lleva vigilandonos desde hace un par de días, no?
???: Muy inteligente para ser un sucio demonio...
Blanx: ¡Te vas a enterar, pedazo de mamon! (Blanx arremetió contra el desde arriba, había aprovechado la distraccion de Nero para subirse a una viga cercana. Sin embargo, aquel tipo la derribó golpeando su katana con una claymore que no había visto en su vida)
???: Que, demonio, necesitas meter a los humanos en esto...?
Nero: Te puedes callar la boca?! (él utilizó la fuerza procedente de su Devil Bringer, pero algo le impidió hacerlo. Sintió una fuerte quemazón recorriendole el brazo entero).
Blanx: Además, ¡yo me meto donde me da la gana! (intentó atacarle por la espalda, pero él volvió a parar el golpe. Estuvieron con las espadas cruzadas durante un momento, hasta que Blanx escuchó un tintineo procedente del cuello del desconocido.
Aquel sonido bloqueo a la chica, pero aquel ataque le sirvió a Nero para alcanzar a aquel extraño.
Él se agarró el brazo, sonriente, y se levantó, dirigiendose hacia la puerta. Antes de salir, dirigió una mirada al interior del local)
???: Repugnantes demonios, os advertimos que no os entrometierais en nuestro camino... Hasta la vista.
(El desconocido desapareció, como si se hubiera elevado a demasiada velocidad como para ver su ascenso. Blanx seguía bloqueada, cuando los gritos de Aura la sacaron de su mente)
Aura: ¡BLANX, ESPABILA, JODER! ¡Acércame una de esas gemas verdes!
(Blanx salió corriendo hacia el viejo jukebox de Dante. Tras él se encontraba un hueco en la pared, con un monton de piedrecitas resplandecientes de colores primarios. Cogió una gema de color verdoso y tallada como una cara angustiosa y salió corriendo hacia donde Dante seguía apretando los dientes de dolor)
Aura: Tranquilo, viejo, te sacaremos de esta (Blanx sacó el proyectil de cristal, haciendo que Dante gimiera de dolor, y luego presionó la gema en la herida, cerrandola hasta sanarse por completo. El semidemonio volvió a respirar tranquilo, con la cabeza apoyada en el respaldo de su silla, mientras Blanx y Aura se sentaban en la mesa)...eso era un alado, verdad?
Dante: El puto Evan Delacroix. Eso es lo que era.
Blanx: ¿¡Qué!?
Nero: (saliendo de detrás de la mesa) ¿Que cojones es un alado y por qué nos atacan?
(Dante y Aura se miraron. Luego procedieron a contarles la información que Vergil les dió el dia anterior)
Blanx: ¡Maldita sea, ¿cuando pensabais contarnoslo!? ¡Que asco le tengo a ese tio, lo siento, Aura!
Aura: Sin problemas.
Dante: Pues tal y como te he dicho, ahora ese imbecil nos busca por que le han robado su llavecita. ¡Que no se lo dejen por ahí!
Nero: ¿Y que forma tiene esa llave?
Dante: Ni idea. Nadie la ha visto nunca. Solo sabemos que estaba ahí y que ahora ya no está. Y como somos demonios, pues desconfían de nosotros... (Dante dirigió la mirada a Blanx) ¿Y tú por que coño te has quedado empanada? Casi la diño.
Blanx: N-no es nada.
Aura: No sueles actuar así cuando estás cabreada.
Nero: Algo te habrá tenido que pasar, no?
Blanx: ¡Dejadlo ya! (salió corriendo a su habitación)
Dante: Ay, que dura es la edad del pavo...
Aura: Vete a ver que le pasa.
Dante: ¡NO ME JODAS! ¿¡Por qué siempre yo!?
Nero: Porque tu eres el más parecido a ella.
Dante: Malditos críos, dandome ordenes... ¡a mí! (farfullando, mientras subía las escaleras. Abre la puerta sin pedir entrar, encontrandose a la chica mirando al vacio sentada en la cama) Si te vas a poner rollito "niña suicida", paso de ti, eh?
Blanx: Eso sonaba...
Dante: ¿Eso?
Blanx: El tipejo ese... ¿Quién era?
Dante: (tomando asiento en una butaca cercana a la ventana) Ese era Evan Delacroix. Uno de los Siete.
Blanx: ¿Siete?
Dante: Hay Siete Ángeles ahí arriba. Se encargan de velar por la seguridad del mundo celestial.
Blanx: Un jodido ángel. No me digas más...
Dante: ¿Qué has oido, cría?
Blanx: Llevaba un llamador... igual que el suyo.
Dante: Oh, dios, ya estamos otra vez.
Blanx: ¡Joder, no es mi culpa que se me queden cosas grabadas!
Dante: Todos los angelitos llevan uno de esos llamadores. Tintinean con un sonido muy claro, sobre todo cuando los atacan.
Blanx: Pues eso es lo que he escuchado.
Dante: Bleh, pues seguro que tiene algo de relación con tu amiguito. Quizás le encuentres y todo.
Blanx: Pero... él quiere... Acabar con vosotros. ¡Y yo no pienso dejarlo!
Dante: Entonces, me parece muy noble que quieras seguir con nosotros, mocosa... Y ahora baja, no me gusta dejar a dos crios solos ahí abajo.
(Blanx y Dante bajaban las escaleras, cuando vieron como Aura estaba subida en la viga de antes, sujetando al osito de color azul mientras Nero daba saltos para cogerlo.)
Dante: ¡Crío, ¿¡te dejas chantajear tan facilmente por una mujer!?
Blanx: Callate, que si en vez de un osito es una de tus copas de helado de fresa, te tenía igual.
Dante: Touché, señorita.
(La estridente risa de Aura sono en todo el local, cuando la enorme garra azulada del Devil Trigger de Nero la atrapó y la dejó en el suelo. Nero le arrebató el peluche azul y Aura sonrió, tirandole de los mofletes)
Nero: ¡Ven aqui!
Aura: ¡Dante, protegemee!
Dante: Venga, críos, tranquilos!
(Nero se tira encima de Aura, y empieza a hacerle cosquillas por todas partes. Blanx corre a apartar a Nero de encima de ella, mientras Dante se dirige al refrigerador a por una de sus copas, comiendosela en el despacho mientras los "críos" juegan.)
martes, 25 de octubre de 2011
Capitulo 4
Devil May Cry, 16:38
Blanx: Hi, Aura-W!
Aura: Nunca comprenderé por que me llamas así.
Blanx: Ni yo misma lo sé!
(Blanx había irrumpido en la habitación de Aura, que se encontraba en la parte superior del local. Esta era compartida con Nero, que tenía su ropa bastante ordenada para ser un chico de veintitantos. Aura se encontraba encima de su cama, seguía dibujando)
Blanx: ¿Qué dibujas?
Aura: Na-nada...
Blanx: ¡Va, enseñamelo!
Aura: Ay, no!
Blanx: ¡Venga! (termina por arrancarle la hoja donde había estado trabajando. Parecía una versión de la foto que le había mostrado hace unos días, dibujado en el estilo de dibujo de Aura. Blanx no pudo sino sonréir con los ojos entrecerrados)
Aura: ¿Qué pasa...?
Blanx: Apenas me puedo creer que haya vuelto... (ella dejo caer la hoja sobre la cama, y se sento al lado de su amiga) Ha pasado tanto tiempo desde que no vivia entre estas paredes... Desde que no me alimentaba mas que de helado de fresa y pizza... Que no cabreaba al viejo ni le tiraba del cable de los cascos a Nero... Todo ha sido tan gris desde... Bueno, ya sabes, desde ese entonces.
Aura: Sí... Lo sé. Valiente hijo de puta, así te lo digo.
Blanx: Que no me soportara lo comprendo, pero que me obligara a apartarme de vosotros... Es algo que jamás le perdonaré.
(Las palabras entristecidas de Blanx tornaron a ira en aquella última frase. Pero luego sonrío al mirar a Aura)
Blanx: Me alegro de haber vuelto, Auri
Aura: Yo también echaba de menos esta vida.
Blanx: Pero... pensé que vosotros habríais seguido con esto mientras yo no estaba.
Aura: Ni de coña. Yo... volví con Vergil. Seguí estudiando con él. Hacia visitas a ellos dos durante algun rato libre, pero... Sin ti era todo más mustio.
(Blanx se sonrojó levemente, sintiendo como le lagrimeaban los ojos de emoción. Se lanzo a los brazos de Aura, abrazandola muy fuerte. La había echado demasiado de menos)
Aura: Oh, vamos, Blanxi... Recuerdas como nos conocimos...?
(Blanx caminaba por la calle, despues de un largo día de colegio. Su uniforme, modificado a su gusto, con botas en vez de zapatitos brillantes y muñequeras de pinchos, la hacía destacar entre el resto.
El alto volumen de su música hacia que la gente de su alrededor se alejara de ella, se apartara. No le importaba; caminar sola no era tan malo.
Se detuvo ante un cruce, esperando a que el semáforo se pusiera en verde, cuando algo atrajo su atención.
Se trataba de una chica, algo mas mayor que ella. Reía incontroladamente. Su ropa, su pelo de color blanco y rosa intenso, todo en ella le llamaba la atención. Realmente era admiración lo que sintió Blanx en aquel momento.
A ambos lados de aquella chica, que parecía salida de un videojuego, se encontraban dos tipos. Uno tendría treinta y muchos, con el pelo curiosamente blanco y una gabardina de piel rojo brillante. El otro parecía un veinteañero, albino también, y con una gabardina larga, de tela vaquera esta vez.
Aquella visión tan atractiva hizo a la jovencita seguir al grupo sigilosamente y casi involuntariamente.
Los siguió durante un cuarto de hora, hasta que ellos se meterion en un local. Un letrero luminoso apagado rezaba 'Devil May Cry'.
Blanx deseaba ver que habría dentro. Pero desde luego, le habría encantado ser como aquella chica. Parecía tan feliz, siendo ella misma, y no aparentando lo que no era, soportando malas miradas día tras día.
Una risa escalofriante y aguda resonó por todo el patio del local, girándose asustada.
Se trataba de una criatura, con una enorme guadaña oxidada, cuyo cuerpo etereo se vestía con telas rasgadas y su deforme cara sonreía, mientras sus ojos rojos y resplandecientes se posaban sobre los marrones de la chica.
La chica intentó correr, pero la guadaña de aquel ser le alcanzó, bañando su polo blanco de uniforme de su propia sangre. Blanx fue lanzada hacia una esquina, sintiendo un intenso dolor y escozor en aquella enorme herida.
Su visión se tornaba borrosa, mientras veía como aquella criatura seguía acercandose cada vez más. Sabía que su fin iba a llegar, viendo como aquella guadaña infernal volvía a alzarse sobre ella y...
Hacía al ser partirse en dos.
Intento mirar hacia arriba, para ver de quién se trataba. Solo veía a una figura vestida de rojo, tomandola en brazos. Veía una figura blanca y rosa, entregandola una gema de color verde. Su visión volvio a restablecerse y la herida le dejó de doler.)
Aura: Estás a salvo...
Blanx: Después, Dante me dijo que no podría volver a mi vida de antes, a una cría de quince años le resultaría imposible guardar el secreto.
Aura: Y así te quedaste hasta junio de aquel año...
Dante: ...y entonces te tuviste que largar.
(Las dos miraron al semidemonio, apoyado en el marco de la puerta sonriendo)
Blanx: No te preocupes, ahora todo volverá a ser como antes!
Aura: Cuando... (los ojos azul zafiro de Aura dirigieron su mirada a la nada, como concentrada en las palabras que estaba diciendo) te vi sangrando, no quería... que murieras. Cuando te conocí mejor, me juré a mi misma que os protegería y no dejaría que os sucediera nada. Blanx, Dante... No dejare que paséis por ningún peligro.
(Dante sonrió y se acerco a las chicas, abrazandolas. Aunque fueran tres críos insoportables, no estaba mal tener un poco de compañía de vez en cuando. Y ellas aportaban la parte tierna a todo el negocio, algo que suavizaba la situación.
Sí, desde luego nadie deseaba que la situación cambiara...
...pese a que cambiaría en muy poco tiempo. Y para siempre)
lunes, 24 de octubre de 2011
Capítulo 3
Devil May Cry, 20:18
Dante: Odio estos días...
(Día lluvioso, estancamiento en casa. No hay misiones, por lo que cada uno está apoltronado en un lugar de la casa. Aura se encontraba dibujando, en un lado del sofá grande. Dante miraba con desgana la partida que llevaban a cabo Nero y Blanx, que no paraban de picarse entre sí a un videojuego recién comprado)
Aura: Blanx, vigila el flanco izquierdo.
Blanx: FLANCO? QUE FLANCO NI QUE DEMONIOS... UAAAAAAAAAH DEJA DE DARME, MALDITO!
Dante: Cría, como no dejes de gritar te voy a prohibir jugar a estas cosas.
Nero: JAAA, ERES UNA MANCAAA!
Blanx: VERAS COMO COJA LOS SIMS, QUIEN ES EL MANCO.
Dante: Críos, dejad de gritar...
Nero: ZAS, TE LA HAS COMIDO!
Blanx: HIJO DE P...!
Dante: ME CAGO EN TODO YA, OS QUERÉIS CALLAR DE UNA VEZ!
(El silencio inundó el local después de aquel berrido. Nero miraba inquieto a Dante, temiendo que de un momento a otro se convirtiera en demonio. Blanx se mordía la lengua para intentar no decir ni una sola palabra)
Aura: Qué tranquilidad, por favor... (timbre) Oh, ¿a estas horas? ¿Un día como hoy?
Dante: Vete a abrir, anda, a ver si estos se van a pelear por el picaporte...
(Aura abrió la puerta. En la entrada del local, empapado por la lluvia y con todo el pelo cubriendole el rostro, se encontraba el gemelo de Dante, Vergil, quién había optado por hacerle una de sus visitas a su pupila Aura)
Aura: ¡SEMPAIIIII!
Dante: Oh, dios, hermanito, ahora la has hecho gritar a ella (se lleva una mano a la cara, en gesto de frustración)
Vergil: Te veo igual de perro que siempre, hermano y... Oh, vaya, mira quién ha vuelto (Vergil, con Aura agarrada firmemente de su brazo, miraba a Blanx con cierto desprecio. Ella tampoco le dirigía una mirada amable). Como se nota que los desperdicios se acaban juntando, y todos en tu local.
(Blanx hizo el amago de levantarse, pero sintió la Devil Bringer de Nero agarrandola. Le miró, él negaba con la cabeza, a pesar de estar tan molesto como ella)
Dante: Críos, iros a por la cena, anda.
(Nero y Blanx caminaron hacia la puerta, con la cabeza bien alta mientras pasaban al lado de Vergil, cerrando la puerta con un estrepitoso portazo.)
Dante: Bueno, hermano, ¿que ha pasado? ¿Como es que nos honras con tu presencia?
Vergil: Nada bueno, eso ha pasado. Resulta que han robado... eso...
Aura: ¿Eso?
Dante: Déjale, quiere hacerse el misterioso e interesante. Nunca lo consigue.
Vergil: (hablando sobre la risa de su alumna) Al final te la llevarás.
Dante: Tanta gente me dice eso ya que nunca me lo... (recibe una colleja de su hermano) ¿¡Por qué lo has hecho!?
Vergil: Déjame hablar. Ha sido robada la llave.
Dante: (tornando su gesto burlesco a serio y tenso) ¿Esa llave?
Aura: ¿Que llave?
Vergil: Sí, esa llave.
Dante: ¿Sabéis algo de quién lo ha hecho?
Vergil: Ni idea. Pero temo las represalias. Ya sabes que los alados no son muy decentes.
Dante: Uh, lo sé de primera mano.
Aura: ¿Alados? ¿Qué está pasando, sempai? ¿Dante?
Vergil: Es un tema complicado, Aura.
Aura: Pues quiero conocerlo, no soy una niña.
Dante: Realmente lo eres... Pero tu maestro me mataría si te lo dijera.
Vergil: Aura (él la sentó en el sillón en medio de ellos dos.) Al igual que existimos nosotros, demonios, y hay un mundo lleno de criaturas inimaginables, existe otro mundo. Ese es el territorio de los Alados.
Aura: Espeeera, espera, espera. ¿Los Alados son coloquialmente 'ángeles'?
Dante: Sí, podría decirse que sí.
Vergil: Nuestros mundos intentan convivir en paz, ya que hay tantas diferencias entre ellos que de otro modo nos habríamos intentado matar. Sparda, nuestro padre, nunca quiso conflictos con la gente de "arriba", por lo que nunca hemos tenido problemas, pero...
Dante: ...algun listo ha robado la llavecita que abre y cierra la puerta que nos separa y eso puede ser peligroso.
Aura: ¿Peligroso...?
Vergil: Los Alados son grandes combatientes y... muy burros. Sobretodo cuando tocas sus cosas. Es por ello que tendréis que tener cuidado a partir de ahora, por que probablemente vengan aquí a reunir información. Son muy desconfiados, los capullos, y sospecharan de los demonios antes de ninguna otra criatura.
Aura: ¿Quieres decir que estamos en peligro?
Vergil: Sí, por eso he venido, no me gustaría que os pasara nada a ninguno de los dos.
Dante: Ah, y a los otros dos críos que les peten, no?
Vergil: Una es una cría humana y el otro es un semidemonio, son prescindibles.
Aura: Nosotros también somos eso.
Vergil: Pero tu eres mi pupila y él es mi hermano. No es lo mismo.
Pizzería Rico, 21:16
Nero: Bien, deme una "Romana", una... ¿Una "Cuatro Quesos", Blanx?
Blanx: Sí, esa misma.
Nero: Y otras dos de "Barbacoa".
Dependienta: Serán 32$.
(Nero le entregó el dinero y se sentó en una mesa alta junto a Blanx, esperando el cuarto de hora que la mujer le había dicho que tardarían sus pizzas en hacerse)
Blanx: Si vuelvo al local y ese cara de besugo sigue ahí, yo lo...
Nero: Tranqui, Blanx, yo tengo que soportar lo mismo...
Blanx: ¿Pero por qué se cree mejor que nosotros? ¡Es igual que tú, por ejemplo!
Nero: Blanx, ser de la misma raza no quiere decir ser igual... Hay gente que es igual, incluso siendo de dos razas completamente distintas... Tú no te desanimes, Aura y Dante siempre nos protegerán contra gente como él.
Blanx: Encima es el hermano de Dante. Buena le ha caído.
Nero: Ay, tontina... (él reparo en el colgante suspendido de su cuello, era la lágrima que encontró el otro día en el contenedor) Espero que hayas desinfectado eso bien antes de ponertelo.
Blanx: (riendose) Claro que sí! Lo limpie con alcohol y el color cambió de violeta a azul. Ahora se mantiene en morado, pero de vez en cuando cambia. Debe ser la luz.
(Nero cogió la gema con el Devil Bringer, cuando esta se puso blanca y empezó a brillar. El semidemonio apartó la mano, gritando de dolor)
Blanx: ¿¡Qué ocurre!?
Nero: ¡Me ha quemado! ¡Esa cosa me ha quemado!
Blanx: Anda, no seas dramático. Seguro que es que estaba demasiado frío, por la lluvia y tal y...
Nero: Blanx, no es coña. Esa cosa ha reaccionado con el Devil Bringer.
(Blanx se quedó callada. Las garras azuladas de Nero se habían vuelto más oscuras ahí donde había estado en contacto con su colgante)
Dependienta: Muchachos, sus pizzas.
(Nero las cogió con la mano sana y caminó hacia el local. El cielo se había oscurecido por completo, pero seguía lloviendo de lo lindo. Se colocó la capucha, procurando que Blanx hiciera lo mismo con su sudadera rosa, y caminó entre la lluvia durante un buen rato hasta llegar al local.
Blanx se le adelantó a abrir la puerta, golpeandole una suave fuente de calor sobre la cara mojada, cuando sintió algo detrás de él. Se giro, pese a las llamadas de Aura y Blanx de que entrara, viendo una silueta encaramada a la cornisa del edificio de enfrente. Frunció el ceño, confundido, sin saber qué era eso, pero las manos de las dos chicas le arrastraron hacia dentro)
Dante: ¡Joder! ¡Pensé que habías huido con mi preciosidad!
Blanx: ¿¡Tu eres tonto o en tu casa...!?
Dante: ¡Venid aquí, mis amadas! (Dante tomó comicamente las cajas con las pizzas, abrazandolas y ganandose las risas de los que tenía a su alrededor, excepto de Blanx, que se cubrió la cara con una mano y con la otra le arrebató la comida)
Aura: ¿Entonces, sempai, te quedas a cenar?
Vergil: No, querida, ya hablaremos este viernes. Recordad que os he dicho, entendido?
Dante: Como quieras, hermanito. Portate bien ahí abajo...
Vergil: Y tú no hagas nada malo.
Nero: ¿De qué habéis hablado?
Aura: ¡De que se enfrían las pizzas! ¡A comer!
Blanx: ¡Dante! ¡Suelta ese trozo! ¡La "Cuatro quesos" es mía!
Dante: ¡Eh, niña! ¿Qué te dije acerca de gritarme?
Blanx: DAMELA YA! (le tira al suelo y coge el trozo que él tenía en la mano)
Nero: Como el perro y la gata.
Aura: Esa es buena, Neroskinos!
Nero: ¿Como me has llamado?
Aura: (ríendose) Echaba de menos todo esto!
jueves, 20 de octubre de 2011
Capítulo 2
Devil May Cry, 12:35
Aura: ¡Buenos días, bella durmiente!
(Por las escaleras del piso superior, apareció Blanx, con una toalla en los hombros y el pelo empapado.)
Blanx: ¿Qué tienen de buenos? Viejo, deberías cambiar esos colchones, ahora echo de menos mi cama.
Dante: Tsché, será por que el crio les da mucho uso.
(Aura y Blanx miran con los ojos desorbitados a Nero, que niega con la cabeza)
Dante: Anda, no seáis mal pensadas, un crío solo puede destrozar colchones saltando en ellos como si fueran camas elásticas.
Nero: Hijo de...
Dante: Eva, Eva era mi madre.
Aura: (tras reírse, intenta ponerse un poco seria) Pero Blanx tiene razón, el local se cae a pedazos, por así decirlo.
Dante: Bueno, es que es un local para un cazademonios, no las oficinas de unos grandes almacenes.
Blanx: He visto tiendas de baratillo más maqueadas que este antro, Dantesco.
Dante: Pero esas tiendas tienen que vender lo que hay dentro! Aquí los clientes solo tienen que fijarse en mi apurado aspecto.
Nero: Apuradisimo, ya veo, con esa barba de tres días y ese aspecto de cowboy.
Dante: ¡Eh, ¿qué tienes en contra de mi físico?!
Nero: Nada, vaquero.
Dante: Quieres que al final te la parta, eh...? Ayer me contuve porque los niños de hoy en día no están acostumbrados a ver una pelea de machos, pero estas dos están curadas de espanto.
Blanx: Sí, hijo sí, después de ver como duermes estamos curadas de espanto.
(Las risas de Aura se escuchaban en todo el local. Dante quería devolvérsela a la criaja, pero hacía mucho tiempo que no disfrutaba de aquellas tonterías que le sacaban de sus casillas. Procedió a revolverle el pelo a las chicas, a pesar de que ambas se quejaron por despeinarlas)
Nero: Entonces, qué, viejo? Arreglamos un poco esto? Aunque solo sea sacar la basura que causó los estragos de tu depresión.
Blanx: Lol mío, Dante, estás menopausico...
Dante: ¿¡QUE COÑO HAS DICHO!?
Aura: ¡Corre, como nos pille nos mata!
Dante: ¡Venid aquí, criajos de los...!
Exteriores del local, 19:14
Nero: ¿Eres feliz aquí, entonces?
(Blanx dejó al lado del contenedor la pila de cajas de cartón y se apoyó sobre ellas, mirando a Nero).
Blanx: Realmente os echaba de menos, chicos...
Nero: Me alegra escuchar eso.
Blanx: No se está tan mal aquí, siempre me ha gustado salir de esa vida de mierda.
Nero: Ehm? Pero, entonces... ¿Por qué te largaste?
Blanx: No tenía otro remedio.
Nero: ¿Entonces, te obligaron?
Blanx: Me obligué.
(Nero suspiró, sin entender)
Nero: Chica, como no te expliques...
Blanx: Había un chico...
Nero: Cómo no...
Blanx: Y... tuve que renunciar a todo esto.
Nero: Realmente el te lo pidió, verdad?
Blanx: Sí! Me lo pidió! Pero y qué? Haces tonterías y pierdes amigos cuando eso pasa. Sobretodo si es la persona equivocada.
Nero: Dimelo a mí...
Blanx: Kyrie, no?
Nero: Básicamente... Me hizo abandonar Fortuna y todo, y mirame ahora, rodeado de frikis.
Blanx: Dante tenía razón...
Nero: ¿En qué?
Blanx: En que tienes cara de niño pijo cuando dices cosas como esa.
Nero: ¡Serás puñetera!
(Nero la golpeó en el hombro, tirandola hacia atrás. Ella, que se encontraba sentada en el borde del contenedor, cayó hacia dentro, maldigando a Nero sobre todas las cosas.)
Nero: ¿Estás bien?
Blanx: Sí, solo quería ver el fondo del contenedor de cerca.
(Blanx consiguió que Nero se riera, cuando sintió como la agarraba de los tobillos para sacarla. De repente, un brillo entre las bolsas de basura la distrajo. ¿Qué era aquello?)
Blanx: Espera.
(Ella lo cogió. Se trataba de un colgante en forma de lágrima pentagonal, violácea. Tenía una inscripción en una escritura desconocida.)
Nero: ¿Qué pasa?
Blanx: Mira esto (ella lo dejó suspendida en sus manos, haciendo que el chico peliblanco se quedara atónito).
Nero: ¿Que es?
Blanx: Ni zorra. Tendré que verlo. Pero ahora, tú vas a poner una lavadora con mi ropa, cabrónido.
Nero: ¿¡Qué!? ¿¡Por qué!?
Blanx: ¡Tú me has tirado al contenedor!
(Ellos entraron al local. Blanx se dirigió corriendo al baño, sin responder a nada.)
Nero: ¿Y vosotros, que habéis hecho?
Aura: Hemos limpiado y arreglado todo el local, el escombro está recogido, no se cae el yeso del techo, no hay escombros...
Dante: Crío, huele bien, huele a desinfectante y lejía... Puaj, espero que llegue ya Rico con las pizzas, no lo soportaré más tiempo.
Aura: Calla, hombre, ¡si huele a limpio!
Dante: Bleergh... Voy a ver que hace la cría esa ahí arriba.
Nero: Eh, tú, pedobear, estate quieto.
Dante: Al final te la llevas.
(Blanx salió de la ducha, olisqueando para comprobar si el olor a basura se había quitado. Rebuscó en el bolsillo de sus pantalones, encontrando el colgante.)
Dante: Bicha! Has acabado ya?!
Blanx: Voy, pesado...
(Se colocó correctamente la toalla y salió hacia su habitación, poniendose ropa limpia y tirando por la barandilla su ropa sucia en una bolsa a Nero)
Blanx: ¡Te lo dije!
Dante: ¿Qué ha pasado ahí fuera?
Blanx: Que me ha tirado al contenedor de basura.
Dante: ¿¡Qué!? ¿Te has hecho daño? (él la cogió de la muñeca, donde tenía un corte, pero ella se apartó de un manotazo)
Blanx: Sé cuidarme yo solita, gracias.
Dante: No seas borde, cria.
Blanx: Que sepas, que estoy aquí por ellos. No por ti.
Dante: ¿¡Sigues cabreada por eso!?
Nero: Ya están discutiendo. Otra vez.
Aura: Bueno, eso no es nada nuevo... Eso quiere decir que las cosas han vuelto a ser como antes...
Blanx: ¡Si tu no hubieras...!
Nero: Terminarán encamados, como siempre...
Aura: ¿Tú crees? Creo que ellos ya no...
(Cristales rotos)
Nero: No me gusta como ha sonado eso...
Aura: Ni a mí...
(Dante salió de la habitación, haciendo que Blanx diera un portazo por dentro)
Nero: Qué, viejo, no te haces con la niña?
Dante: (Sacudiendose los cristales del pelo) ¡Sigue echandome la culpa! ¡Y me ha tirado un vaso a la cabeza!
Nero: Bueno... Es culpa tuya que se largara él.
Dante: ¡Pero no fue culpa mía que ella le perdiera el rastro!
Aura: Vuelve dentro y haz las paces con ella, después de encontrarla, no queremos que se vaya al día siguiente...
Dante: Pero yo ya no se hacer las paces con esta mujer...
Nero: ¿No sabes decir 'lo siento'?
Dante: Me cuesta decirlo.
Aura: Pues hazlo. Ya no te servirán los arrumacos.
(Dante vuelve a entrar en la habitación, esquivando un nuevo proyectil de la chica. Ella suspiró y se dejó caer encima de su cama, echando mano al minibar que hacía las funciones de mesilla de noche y sacando una de sus amadas botellas de cola light)
Blanx: Si tanto te cuesta decir lo siento, no te preocupes, acepto tus disculpas y todo eso. Y ahora déjame con mi bebida.
Dante: Deja de hablar como un borracho cuarentón, que te doblo la edad. Y no me voy a ir, hasta que te tranquilices y dejes de hablar como una cría inmadura.
Blanx: Pero no es eso lo que somos todos para tí? Críos?
Dante: Escúchame bien (el semidemonio la cogió de la cara, apretando sus mejillas de manera que no podía hablar) Sé perfectamente que ese gilipollas del que te enchochaste te hizo mucha pupa, pero es hora de dejar de llorar y seguir adelante. Sé que tuviste que renunciar a todos nosotros por él, pero ahora estás aquí y como sigas comportandote como una niña pequeña te devolveré a esa vida frustrada que antes tenías de una patada en el culo. ¿Te queda clarito?
(El la soltó y ella empezó a jadear, tocandose las mejillas doloridas. El nunca la había tratado tan rudamente, ella quería ponerse a llorar, pero en el fondo tenía razón. No tenía ya quince años. Tenía dieciocho.
Se levantó y sonrió, poniendose a su lado. Dante suspiró, y su gesto tornó a la típica confianza que les mostraba. Ella imitó aquel gesto, antes de propinarle un rodillazo en la barriga y salir de la habitación.)
Blanx: Vuelve a hacerme eso en los moflos, y mueres.
Dante: ¿¡Pero te das cuenta de con quién estás hablando, estúpida cría!?
Blanx: Eso es lo que más me motiva a seguir vacilándote. A que el gran hijo de Sparda siga cuidando de nosotros como una babysiter.
Dante: Eres una... (él sonreía, en la barandilla, mientras Blanx tomaba asiento entre a Aura y Nero)
Blanx: Soy una de vosotros cuatro, no? Y eso es lo que importa, que volvamos a estar unidos.
miércoles, 19 de octubre de 2011
Capítulo 1
Devil May Cry, 16:31, 4 de Octubre del 2011
(El local permanece en silencio absoluto. Las botellas de cerveza, tiradas por el suelo. Cartones de pizza, apilados al lado de la enorme mesa de nogal del despacho. La butaca reventada del dueño del local, con él mismo calentandola, mientras acariciaba una foto de cuatro personas.)
Dante: Hace tres años que te has ido y sigo sin creermelo.
(El techo dejo descargar un poco de su polvillo blanco, debido a su antigüedad. Alguien trotaba en el piso superior, bajando hacia la planta baja.
Eran los oscuros mechones del pelo de Aura lo que se puso en el campo de visión de Dante, cuando la apartó de un codazo tirandola al suelo)
Aura: Eres un aguafiestas, que lo sepas (ella se puso en pie, alisandose las ropas manchadas de polvo). Odio cuando estás de mal humor.
Dante: No es mal humor... No sé, es nostalgia.
Aura: Te pones burro cuando estas nostalgico?
Nero: Eso puede ser malinterpretado, Auri
Dante: Callate, kid (el chico, de pelo blanco, igual que el caza demonios, se sentó en uno de los sofas del local, apoyandose en el respaldo para escuchar la conversación). No, no es eso... No sé, ¿os gusta estar así?
(Nero y Aura se miraron, confundidos)
Nero: Bien es cierto que a esto le hace falta una reforma y esas cosas pero...
Dante: No me refiero a eso, capullo (parecía que no, pero las tonterías y vaciles de Nero le solían sacar una sonrisa. Le tendió la fotografía a Aura, que se estremeció al mirarla). ¿Ahora lo comprendes?
Aura: Hace tres años estabamos tan únidos... ¿Cuando nos quedamos otra vez solos?
Dante: Creo que fué despues de descubrir lo de Serah... Snow se fue, necesitaba su espacio y...
Aura: Ya lo sé. Pero... los demás también se fueron...
Nero: Eso fue cuando... Blanx... tuvo que volver a su vida de siempre.
Aura: ¡No lo entiendo, eramos felices todos aquí!
Dante: Pues parece que ella no lo era.
(Aura se dejo caer encima de un sofá cercano. resoplando e intentando ordenar los sucesos. Blanx había sido una chica, como ella, a la que le gustaba la música fuerte y los videojuegos. Un día, se dejo caer por el local y su estancia junto a los dos demonios y ella fue divertida, entrañable. Ahora entendia por que el viejo se sentía tan mal, realmente se echaban de menos sus piques y sus tonterías. Y mirando esa foto, en la que salían los cuatro, como cuando vivían sus aventuras, antes de que la desgracia les asolara. Antes de Sephiroth... Antes de Snow... Cuando estaban solo ellos)
Nero: ¿Y si vamos a por ella?
(Dante y Aura le miraron)
Aura: No podemos.
Nero: ¿Cómo que no? Estoy segura de que ella también nos echa de menos.
Dante: Pero es su vida. Ella decidió largarse. Nosotros no podemos decir nada.
Aura: Eso no es del todo cierto...
Dante: ¿A que te refieres?
Nero: Ella... bueno...
Aura: Tuvo que irse...
Nero: Porque había un chico...
Aura: Y nunca volvimos a verla.
Dante: ¿¡Y ME LO DECIS AHORA!?
Calle principal, 17:03
Dante: No entiendo que coño estamos haciendo, Aura.
Nero: Viejo, se llama infiltrarse.
Dante: Vuelve a intentar explicarme algo y de la hostia que meto tienes que volver en taxi.
Nero: Que agresividad...
Aura: ¡Callaos! ¡Ahí está!
(Los tres cazademonios se encontraban apoyados en una pared, al lado de la entrada de una academia)
Dante: Han cambiado mucho las universidades, ¿no?
Aura: Leí las notas de selectividad para la universidad. Ella no pasó.
Nero: Esta chica, siempre tan vaga. Tiene a quien parecerse...
Dante: Al final te la llevas, guapo...
Nero: ¿Guapo, viejo? Si al final vas a ser de la cáscara amarga...
Dante: ¡Ya me has cansado!
(Dante agarró de los cuellos a Nero y le empotra contra la pared, levantandole todo lo alto que es el del suelo. Aura empezó a chillar, intentando pararles, hasta que empezaron a salir los estudiantes del centro.
En aquel momento, el aspecto de Dante dejó de ser de un hombre de treinta y muchos a pasar a tener la edad de Nero, o lo que es lo mismo, a su etapa más inmadura y chula.)
Dante: Y como vuelvas a mirar a mi chorba, te reventaré esa cara de niñato pijo que tienes.
???: ¿Qué demonios está pasando aquí?
Aura: Bingo! (susurró a Dante)
(Una de las chicas que estaba en primera fila, al lado de la profesora del centro que los había alertado, tenía 18 años, con el pelo castaño y la carita asustada. Aura se fijo sobre todo en el predomio del rosa y el negro en sus ropas, no había ninguna duda.
Mientras Dante y Nero, camuflados como niñatos de instituto, discutían con la profesora de aspecto estricto, una mano enmitonada tomo a la chica asutadiza, y la arrastró hasta un callejón cercano.)
Aura: ¡Blanx!
Blanx: Qué... ¿Qué...? ¿Quién eres tú?
Aura: ¡Venga, no me vaciles! ¡Soy yo, Auri!
Blanx: No, no, lo siento, no sé quien eres...
(Aura mudó de su rostro alegre y esperanzado, al haber encontrado a su amiga, a de duda y frustración)
Aura: ¿Cómo que no sabes quién soy? Soy Aura, tu amiga, vivimos juntas hace tres años junto a Dante y Nero.
Blanx: Dante... y Nero...? ¿Son gente de Plaza?*
Aura: ¡No, joder! (su tono cambió a sonar dolorida) ¿De verdad no sabes quienes somos...? (ella sacó la fotografia que Dante tenía en la mano antes) ¿No nos recuerdas?
(Blanx tomó la foto, mirandola. Ella era una de las cuatro personas que salían. Parecía tan feliz...)
Blanx: Quizás ella si os reconozca.
Aura: ¿Ella? ¡Blanx, eres tú...!
Blanx: ¡No, Aura, ya no soy yo! (las lágrimas empezaron a salir de sus ojos) ¡La chica que conociste hace tres años ya no existe! ¡Antes era una buena estudiante, tenia mis amigas, mis tonterías, las cosas que me hacían especial! ¡Tu ya sabes por que cambié, ese mismo y maldito año! ¡Sabes quien lo hizo! ¡Y ya no hay forma de volver atrás!
(Blanx echó a correr, cuando se tropezó con Nero, que la miraba sin comprender. Le pegó un empujón y siguió corriendo en dirección a su academia, cuando una fuerza mayor que cualquier otra la tomó del brazo y la levantó por los aires, dejandola a tres metros de la azotea más cercana.)
Dante: Tienes dos opciones. O te vienes con nosotros y vuelves a ser la misma de siempre, haciendome la vida imposible, riendote de mí y siendo feliz o te suelto y te despedazas, como deseas.
Blanx: ¡DÉJAME, IMBÉCIL, NO QUIERO MORIR!
Dante: ¿Ah no? Pues por lo que has dicho antes lo parecías, niñata suicida.
(La forma demoniaca de Dante ya por de por si de apariencia muy amable, su tono de voz, rudo y serio, no parecía proceder del mismo Dante que Blanx recordaba. En aquel momento, estaba más pendiente de como le estaba tratando que de estar a diez metros sobre el suelo.
Finalmente, aquella criatura voleteó hacia la azotea, soltandola y cambiando a su forma humana.)
Dante: Tampoco puedo obligarte a que vuelvas...
Blanx: Quién lo diría...
Dante: Pero reconoce que tú eras feliz con nosotros... Ya no hablo de ti y de mí, no.. Hablo de ellos. (Dante señaló hacia abajo, donde Aura y Nero miraban arriba, preocupados por ellos) Aura tenía un apoyo femenino contra nosotros dos. Nero tenía otra cría con la que jugar. Yo tenía a alguien que me entendía minimamente porque era igual que yo...
(Blanx se levantó. Tenía las rodillas despellejadas de la caida, y le dolía el brazo de haber estado colgada de él, pero lo que más le dolía era por dentro. Ya no era la misma chica que hace tres años, con ilusiones y sueños. Pero podía seguir tocandole las narices a Dante hasta que se volviera a encontrar a sí misma.)
Blanx: Vale. Tú ganas. Os acompañaré. Pero que sepas que lo hago por Aura, para que no la tengáis de chacha.
Dante: Perfecto (se veía triunfante. Ella miraba hacia Aura, cuando sintió a Dante detrás de ella. Levantó el puño, acertando en plena barbilla del cazademonios).
Blanx: Nada de abrazos. Sobón (ella se giró, sonriendo de esa manera tan como él. Se amarró a la cornisa del edificio y descendió hasta caer agachada a los pies. Aura fue corriendo a ver como estaba, al igual que Nero, que la ayudaron a levantarse. La gente de su academia había entrado ya y solo quedaban ellos en la calle, así que nadie había visto por suerte el espectáculo aereo.
Poco después cayó Dante, como si nada. Aura tenía cargada en sus hombros a Blanx, que se encontraba un tanto mareada.)
Aura: Volvamos a casa.
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